27 Agosto 2026 | Medellín, Antioquia | Cristin Serrano, Periodismo UCN.
El 22 y 23 de agosto, los campos de Asocaribe, Asoatlántico y Misión de las Islas desarrollaron iniciativas de Enditnow que llevaron esperanza y apoyo a adultos mayores, trabajadores, personas en situación de calle y otros miembros de sus comunidades.
Con una invitación a mirar las necesidades del entorno y responder con acciones concretas de amor, diferentes iglesias de la Unión Colombiana del Norte (UCN) participaron en las actividades de Enditnow, una campaña mundial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día que se opone a todo tipo de abuso y violencia.
El 22 de agosto, los campos de Asocaribe y Asoatlántico desarrollaron diversas iniciativas lideradas por los Ministerios de la Mujer de las asociaciones, distritos e iglesias. El 23 de agosto, la Misión de las Islas llevó adelante un impacto misionero en San Andrés.

Niñas y líderes participaron en acciones de acercamiento a la comunidad, llevando mensajes de esperanza y mostrando que el servicio cristiano puede involucrar a todas las generaciones. Créditos: Comunicaciones Asocaribe
Aunque cada campo adaptó las actividades a su realidad, las experiencias tuvieron un mismo propósito: pasar del mensaje a la acción y demostrar que la compasión cristiana también se expresa mediante el servicio.
Asocaribe: ojos que ven, corazón que siente y manos que hacen
En Asocaribe, el Ministerio de la Mujer trabajó de manera conjunta con el Ministerio Infantil y del Adolescente (MIA) bajo el concepto “Movidos a la compasión”.
El programa de Escuela Sabática llevó como énfasis “Ojos que ven, corazón que siente y manos que hacen”, inspirado en la parábola del buen samaritano. La propuesta buscó enseñar que reconocer una necesidad implica también asumir la responsabilidad de responder a ella.

Una de las actividades de Enditnow reunió a miembros de la iglesia para reflexionar sobre la prevención del abuso y la importancia de construir relaciones basadas en el respeto, el cuidado y la compasión. Créditos: Comunicaciones Asocaribe
Una de las iniciativas desarrolladas fue la preparación de “canastas de consuelo”, elaboradas de acuerdo con las posibilidades de cada iglesia. Estas podían contener alimentos, artículos de aseo personal y otros elementos de primera necesidad.
Los niños y adolescentes también participaron mediante la elaboración de mensajes de esperanza que acompañaron las canastas. De esta manera, el servicio se convirtió en una experiencia en la que diferentes generaciones pudieron involucrarse.
En Cartagena, la iniciativa llegó a la Fundación Una Mano Amiga, donde integrantes del Ministerio de la Mujer y del Ministerio Infantil y del Adolescente (MIA) entregaron 16 canastas de consuelo a adultos mayores.

En Cartagena, integrantes del Ministerio de la Mujer y del Ministerio Infantil y del Adolescente compartieron un momento de compañía y afecto con una adultos mayores, como parte de la entrega de las canastas de consuelo. Créditos: Comunicaciones Asocaribe
Además de la entrega de las ayudas, los participantes compartieron cantos, dinámicas, una meditación basada en la Palabra de Dios y momentos de oración.
“Fue una experiencia significativa y gratificante al ver la sonrisa de todos los adultos mayores que recibieron esperanza a través de cantos, dinámicas, meditación en la Palabra de Dios y oraciones reconfortantes. Es grato saber que podemos ser las manos de Jesús en la tierra y mostrar compasión por los necesitados”, expresó Rosirys Vega Domínguez, directora del Ministerio de la Mujer de la Iglesia Remanente del barrio República de Chile, en Cartagena.
Para Leina Hernández, directora del Ministerio de la Mujer de Asocaribe, la experiencia también permitió comprender que la misión puede involucrar a todas las generaciones de la iglesia.
“‘Ojos que ven, corazón que siente y manos que hacen’ es una iniciativa que nos recuerda que la misión y el servicio son un llamado para todos, desde los más pequeños hasta los adultos mayores. Fue una experiencia que nos inspiró a mirar con compasión, pero sobre todo a servir con amor, justo como lo haría Jesús”, señaló.
Asoatlántico: esperanza en la bahía de Santa Marta
En Asoatlántico, el Ministerio de la Mujer de la Iglesia Mahanaim de Santa Marta se unió a los clubes de Conquistadores y Guías Mayores para realizar un impacto de Enditnow en los alrededores de la bahía.
La actividad permitió poner en práctica los principios promovidos durante la jornada, llevando un mensaje de esperanza y salvación a trabajadores y personas de la zona del centro y la playa.

Conquistadores y líderes del Ministerio de la Mujer participaron en el impacto de Enditnow en Santa Marta, compartiendo literatura y mensajes de esperanza con personas de la comunidad. Créditos: Comunicaciones Asoatlántico
Durante el recorrido se entregaron folletos y literatura, y posteriormente los participantes compartieron una merienda en el sector de la playa.
La jornada concluyó con una exhibición de marcha de los clubes, integrando el servicio comunitario con la participación activa de niños y jóvenes.
Misión de las Islas: servir a quienes más lo necesitan
El 23 de agosto, la Misión de las Islas desarrolló un impacto misionero en un parque de San Andrés Islas, llevando la iniciativa de Enditnow a personas que enfrentan condiciones de vulnerabilidad.
Como parte de la jornada fueron entregados 100 almuerzos y ropa a habitantes de la calle.
La actividad permitió que los miembros de iglesia se acercaran a personas de la comunidad mediante acciones concretas de solidaridad, convirtiendo el servicio en una oportunidad para compartir esperanza y mostrar el amor de Dios.
Una visión que trasciende la jornada
Las experiencias desarrolladas en los tres campos reflejan que Enditnow no se limita a una jornada de sensibilización. Para las iglesias participantes, el énfasis se convirtió en una oportunidad para ver las necesidades, sentir compasión y actuar.

Integrantes del Ministerio de la Mujer acompañaron a pacientes de hospitales y entregaron elementos de apoyo y literatura, como parte de las iniciativas de servicio desarrolladas durante Enditnow. Créditos: Comunicaciones Asocaribe
“Enditnow nos recuerda que, como iglesia, estamos llamados a transformar nuestra mente y corazón para amar, respetar y cuidar a las personas. Queremos que nuestra sociedad sienta que estamos aquí para apoyarla, bendecirla y acompañarla, siguiendo el ejemplo de Jesús”, expresó Isabel Aguilar, directora del Ministerio de la Mujer y del Ministerio Infantil y del Adolescente de la UCN.
La participación de los Ministerios de la Mujer, el Ministerio Infantil y del Adolescente, Conquistadores y Guías Mayores también permitió involucrar a distintas generaciones en una misión común: construir comunidades donde las personas sean tratadas con dignidad, respeto y amor.
Desde una canasta de consuelo entregada a un adulto mayor hasta un almuerzo compartido con una persona en situación de calle, cada iniciativa recordó que pequeñas acciones pueden transmitir un mensaje profundo de esperanza.
El principio que inspiró la experiencia permanece vigente en las palabras de Jesús después de presentar la historia del buen samaritano: “Ve, y haz tú lo mismo” (Lucas 10:37).
De esta manera, las iglesias de la UCN reafirmaron su compromiso de ser comunidades que no permanecen indiferentes ante el sufrimiento, sino que responden con compasión y servicio, siguiendo el ejemplo de Cristo.















