IGLESIA ADVENTISTA BRINDA AYUDA A COMUNIDADES AFECTADAS POR EL TERREMOTO EN EL CHOCÓ
19 Agosto 2026 | Medellín, Antioquia | Cristin Serrano, Periodismo UCN.
Más de 1.200 mercados se han entregado en Quibdó como parte de una respuesta conjunta de la Iglesia Adventista, ADRA y miembros de diferentes regiones. Un reporte de la Asociación Suroccidental registra 23 templos afectados y 382 feligreses cuyas viviendas sufrieron daños.
La Iglesia Adventista del Séptimo Día respondió a la emergencia ocasionada por el terremoto que afectó diferentes regiones de Colombia con acciones de rescate, evaluación de daños y asistencia humanitaria.
En el departamento del Chocó, una de las zonas afectadas, GARSA Medellín se movilizó hasta Quibdó, mientras la Asociación Suroccidental y ADRA Colombia coordinaron esfuerzos para identificar las necesidades de las familias adventistas y de las comunidades afectadas.
GARSA Medellín llegó a Quibdó para apoyar la emergencia
El equipo de GARSA Medellín salió de la capital de Antioquia el 10 de agosto y llegó a Quibdó aproximadamente a las 2:00 de la madrugada del 11 de agosto.
El grupo estuvo conformado por Kevin Bedoya, psicólogo y rescatista; Juan Galvis y Esteban Castañeda, rescatistas y conductores; Edinson Sánchez, rescatista y encargado de atención prehospitalaria; Adriana Barón, auxiliar; y José Sepúlveda, coordinador de la Corporación GARSA.

Equipos de rescate realizan labores de atención y evaluación en sectores afectados de Quibdó. Créditos: GARSA
El equipo se desplazó con capacidades de búsqueda y rescate, ambulancia y atención prehospitalaria, luego de que la Gobernación del Chocó solicitara apoyo al departamento de Antioquia para atender la emergencia.
Durante su permanencia en Quibdó, GARSA coordinó acciones con la Alcaldía y la oficina de gestión del riesgo. Entre las labores realizadas estuvo la evaluación de una vivienda perteneciente a la tesorera del Colegio Adventista. El equipo permaneció en el lugar hasta finalizar las labores de búsqueda y evaluación requeridas.
“Encontramos que, afortunadamente, por misericordia divina, las víctimas mortales son pocas, al igual que los desaparecidos. Lo que sí hay son muchas viviendas averiadas que no podrán ser habitadas”, señaló José Sepúlveda.
La presencia de los rescatistas permitió acompañar las labores de emergencia y aportar capacidades técnicas en una región donde numerosas viviendas resultaron afectadas.
382 feligreses reportados con afectaciones en sus viviendas
A través de los informes entregados por pastores de los diferentes distritos ubicados en las zonas afectadas del Chocó, la Asociación Suroccidental realizó una evaluación del impacto del terremoto entre sus miembros y congregaciones.
El reporte registra 23 templos con algún tipo de afectación y 39 viviendas destruidas, en las que residían 142 feligreses. Adicionalmente, 240 feligreses presentan afectaciones parciales en sus viviendas, para un total de 382 personas reportadas con algún grado de afectación.
Los mayores reportes corresponden a los distritos de Chocó Central, Quibdó Sur Oriente, Quibdó Horeb y San Juan Baudó. También se registraron afectaciones en otros distritos atendidos por la Asociación.

Una vivienda presenta daños visibles en su estructura tras el terremoto. La Asociación Suroccidental realizó un levantamiento de las afectaciones entre las familias adventistas. Créditos: Comunicaciones Asosur
El levantamiento de información permitió conocer de manera más precisa las necesidades de las familias adventistas. El reporte también contempló zonas donde las dificultades de comunicación hicieron más compleja la recopilación de información.
Más allá de los daños materiales, la situación dejó familias que necesitaron acompañamiento y apoyo para afrontar las consecuencias de haber perdido sus viviendas o de no poder regresar a ellas debido a las condiciones de las estructuras.
ADRA movilizó recursos para atender a las familias
ADRA Colombia activó su respuesta durante la mañana del 10 de agosto y comenzó la gestión de recursos a nivel internacional para apoyar a las comunidades afectadas.
Como parte de esta respuesta, la Unión Colombiana del Norte (UCN) realizó un aporte económico a ADRA Colombia para fortalecer la asistencia a las personas y familias afectadas por el terremoto. Este apoyo se sumó a los recursos movilizados por la agencia adventista para atender las necesidades identificadas en las zonas afectadas.
Familias de Quibdó reciben mercados durante la jornada de ayuda coordinada por la Unión Colombiana del Norte, la Asociación Suroccidental y ADRA Colombia. Créditos: Comunicaciones Asosur
La organización habilitó diferentes mecanismos de asistencia, entre ellos el recaudo de fondos mediante su plataforma de donaciones en línea y cinco centros de acopio ubicados en Pereira, Manizales, Medellín, Bogotá y Cali, donde se recibieron principalmente kits de aseo y sábanas.
De acuerdo con los censos realizados durante la primera etapa de la emergencia, ADRA proyectó beneficiar aproximadamente a 670 familias.
Más de 1200 mercados se han entregado en Quibdó
Uno de los resultados de esta movilización se concretó el 19 de agosto, cuando fueron entregados más de 800 mercados a familias de Quibdó afectadas por la emergencia, sumándose a otros 400 que se entregaron días anteriores por parte de otros donantes.
La jornada fue posible gracias al trabajo conjunto de la Unión Colombiana del Norte, la Asociación Suroccidental, ADRA Colombia, miembros de la Iglesia Adventista en Medellín y otros campos de la Unión Colombiana del Norte
Durante la entrega estuvieron presentes representantes de la administración de la Unión Colombiana del Norte, de la Asociación Suroccidental y Jair Flórez, director de ADRA Colombia, quienes acompañaron la jornada junto con voluntarios y miembros de iglesia.
Más de 800 mercados fueron preparados para ser entregados el 19 de agosto a familias afectadas por el terremoto en Quibdó, como parte de la respuesta conjunta de la Iglesia Adventista y ADRA Colombia. Créditos: Comunicaciones Asosur
La entrega de alimentos permitió atender una de las necesidades más inmediatas de las familias y representó la continuidad de las acciones que comenzaron con la evaluación de daños y la atención de emergencia.
Para la Iglesia Adventista, esta respuesta refleja una dimensión esencial de su misión: estar cerca de las personas cuando atraviesan momentos de dificultad y convertir la solidaridad cristiana en acciones concretas.
Servir en medio de la dificultad
La respuesta movilizó diferentes capacidades de la Iglesia Adventista: rescate, atención prehospitalaria, evaluación de daños, asistencia humanitaria y acompañamiento a las comunidades.
Desde las primeras horas posteriores al terremoto, pastores, voluntarios, miembros de iglesia, rescatistas y organizaciones adventistas trabajaron de manera coordinada para conocer las necesidades y llevar ayuda a quienes la requerían.
Niños y familias de Quibdó participaron de la jornada de entrega de alimentos tras las afectaciones provocadas por el terremoto. Créditos: Comunicaciones Asosur
La entrega de los mercados en Quibdó fue una expresión concreta de ese compromiso. Más allá de los alimentos y de la asistencia material, las familias recibieron el mensaje de que la comunidad de fe estaba presente para acompañarlas.
En medio de las dificultades, la Iglesia Adventista continúa invitando a sus miembros a mantener en oración a las familias afectadas, a las comunidades del Chocó y a todos quienes aún enfrentan las consecuencias del terremoto.
La experiencia también recuerda las palabras de Jesús: “En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis” (Mateo 25:40).
Para la Iglesia, servir en momentos de necesidad es también una manera de compartir esperanza y reflejar el amor de Cristo.
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